Biografía de Francisco Jose de Goya y Lucientes, padre del arte moderno

 

Caprichos, grabado Autorretrato (con sombrero), 1796-97, Davidson Art Center, Wesleyan University, Middletown, CT

Caprichos, grabado Autorretrato (con sombrero), 1796-97, Davidson Art Center, Wesleyan University, Middletown, CT

Introducción

Si Francisco José de Goya y Lucientes hubiera nacido en el siglo XIX en lugar de haberlo hecho en el siglo XVIII, su medio hubiera sido la fotografía en lugar de la tela y la pintura. Porque eligió documentar la actividad humana del pueblo español en su quehacer diario, retratar la realeza española, la corrupción humana y las atrocidades de la guerra. También hizo una crónica de los eventos más destacados de la época. Para Goya era más importante el tema que la técnica. Vivió en una época de gran incertidumbre y agitación en España y cuando su vida se extinguía el mundo había cambiado completamente. Comenzó su carrera como pintor de frescos, que lentamente evolucionó hacia la posición de pintor de la corte. Una misteriosa enfermedad lo dejó completamente sordo a la edad de 47 años, y el aislamiento que sintió hizo que se apartara de los demás y se refugiase cada vez más en sí mismo. Goya se retiró a un mundo de fantasía que cambió su enfoque de colores brillantes de las corridas de toros, agradables escenas de género, y de la vida de la corte española, a las oscuras pesadillas de la Inquisición y la violencia de la invasión francesa. Goya es considerado el primero de los pintores modernos debido al realismo que elige para mostrar sus imágenes de esa época de su vida. Expresaba una obstinada inclinación a representar la realidad en toda su crudeza. Considerado el más grande artista del neoclásico y del romanticismo, dicen que fue el que unió el clasicismo con el modernismo. Durante su carrera, que duró más de 60 años, Goya nunca visitó Francia, el centro del arte de su tiempo, sin embargo se lo considera el padre del arte moderno y su trabajo vaticinó el arte de los impresionistas. Reconoce la influencia de Diego Velázquez, Rembrandt van Rijn, y de la naturaleza.

Niñez

Francisco José de Goya y Lucientes , hijo de José Benito de Goya y Franque y de Gracia de Lucientes y Salvador, España, nació el 30 de marzo de 1746 en Fuendetodos, una pequeña aldea cerca de Zaragoza, España. Su padre era dorador y su madre venía de una familia pobre. En 1749 la familia de Goya se traslada a Zaragoza. Su padre trabaja en Nuestra Señora del Pilar, una iglesia muy grande de Zaragoza. Fue allí donde Goya entró al mundo profesional del arte. Asistió a las Escuelas Pias de Zaragoza donde comenzó una larga amistad con Martin Zapater. La correspondencia entre Goya y Zapater resultará luego una información vital para los historiadores de arte. A la edad de 14 años Goya comienza un aprendizaje con José Luzan Martinez, un pintor mediocre del Rococó, popular como decorador de iglesias. En 1749 Martinez abrió una academia de pintura con el nombre de Primera Junta Preparatoria . Goya asistió a esta academia durante cuatro años. Allí aprendió a dibujar y copió grabados de los Maestros.

Autorretrato (de joven), 1771-75, cortesía de una colección privada

Autorretrato (de joven), 1771-75, cortesía de una colección privada

Edad Adulta

A la edad de 17 años Goya se muda a Madrid. Carlos III que era rey de España en ese momento no se sentía a gusto con la calidad del arte español de ese tiempo. Contrata entonces dos de los mejores pintores de Europa, el neoclásico Rafael Mengs y Giovanni Batista Tiepolo, ambos de Venecia, que se establecen en Madrid para vigorizar el arte español. Goya estudia con Raphael Mengs, que trabajaba entonces como pintor de la corte. Mientras vive en Madrid, Goya envía obras a la Real Academia de Bellas Artes en 1763,1766, y 1770, pero son rechazadas en cada oportunidad. Mientras tanto el aprendizaje de Goya con Mengs no estaba yendo bien. Goya continúa trabajando con Mengs hasta que reúne dinero suficiente como para viajar a Roma a estudiar los frescos del Renacimiento. En 1771 entonces Goya viaja a Roma y vive del dinero que logra de su arte. Gana el segundo premio en un concurso de pintura patrocinado por la ciudad de Parma. Luego, en el mismo año, Goya retorna a Zaragoza y lograr ganar dinero pintando frescos en la Basílica del Pilar, en el Aula Dei, y en el palacio Sobradiel, todos en Zaragoza. Estos frescos categorizan a Goya en un barroco tardío, o en un temprano rococó, y probablemente son su última obra en Zaragoza. Comienza entonces a estudiar con el pintor Francisco Bayeu y Subias, el primer asistente de Meng y miembro de la Real Academia de Bellas Artes. Con Bayeu, la pintura de Goya comienza a mostrar los sutiles matices que lo hicieron famoso. .

El Parasol, 1777, cortesía del Museo del Prado, España

El Parasol, 1777, cortesía del Museo del Prado, España

En 1773 Goya se casa con Doña Josefa Bayeu, hermana de Francisco Bayeu. Goya y Josefa tuvieron muchos hijos, pero solo uno, Francisco Javier, llegó a la edad adulta.. El hermano de Josefa, Francisco, le consigue un puesto a Goya en el Real Taller de Tapices. Allí diseña los patrones de tapices entre 1774 y 1792. En sus diseños Goya utiliza escenas de caza y pesca, de la vida popular, y de la vida en el campo, todos temas influenciados por el arte francés. Estos tapices, que mostraban la influencia combinada de Mengs y Tiepolo, adornaron las paredes de El Escorial y del Palacio Real del Pardo, que eran las residencias de los monarcas españoles. Muestran el talento de Goya a la realeza española, y le dan acceso a la corte real. Sir Lawrence Gowing reconoce que, El Parasol, un diseño de tapiz creado por Goya durante ese período, "ofrece un equilibrio tan perfecto entre los trazos recargados de Tiepolo y la solidez clásica de Mengs que se lo podría clasificar como uno de los últimos grandes logros de la escuela barroca.”

Grabado de Goya de Las Meninas de Velazquez, 1777-78, ubicación desconocida

Grabado de Goya de Las Meninas de Velazquez, 1777-78, ubicación desconocida

Una vez que se le permite a Goya ingresar a la corte en Madrid, tiene acceso a la colección real y puede estudiar los trabajos de los maestros españoles. Uno de estos maestros fue Diego Velázquez. Goya comienza a trabajar en grabados entre 1777-1778 y aprende la técnica del aguatinta.. El mismo se inicia en los trabajos de Velázquez haciendo grabados de una serie de sus pinturas. Velázquez fue una influencia importante en la madurez artística de Goya, más que ningún otro artista de su tiempo.

La Crucifixión, 1780, cortesía del Museo del Prado, España

La Crucifixión, 1780, cortesía del Museo del Prado, España

Goya no fue aceptado como pintor de la corte sino hasta mucho tiempo después, pero en 1780 le encomiendan la pintura de una tela para el altar de la Iglesia de San Francisco El Grande. Esta pintura, La Crucifixión, le dio el honor de un académico y le permitió el ingreso a la Real Academia. En los próximos diez años Goya lucha por convertirse en el pintor líder de España. Sus trabajos para familias prominentes de Madrid, como los Osunas y los políticos Floridablanca, le permitieron continuar perpetuando su carrera artística. Cuando muere Carlos III, en 1788, y asciende Carlos IV al trono en 1789, se estaba gestando la revolución en Francia. Carlos IV nombra a Goya como pintor de la corte, siendo entonces responsable de realizar toda una serie de retratos reales, continuar con los diseños de tapicería, y completar una serie creciente de encargos. Goya sabia de su creciente popularidad en la sociedad de ese entonces, por lo que hace muchos autorretratos.

Autorretrato de Goya (parado), 1790-95, cortesía de la Real Academia de San Fernando

Autorretrato de Goya (parado), 1790-95, cortesía de la Real Academia de San Fernando

Mientras tanto, la amenaza de la revolución francesa y el dominio de su reina, Maria Luisa, y de su mariscal de campo, Godoy, provocaron en Carlos IV una histeria emocional. Además muchos de los amigos de Goya, admiradores de la causa francesa, fueron desterrados de España. Probablemente debido a estas preocupaciones y al cansancio, Goya sufrió una misteriosa enfermedad entre 1792 y 1793. Algunos dicen que la enfermedad era cólera, con fiebre alta que le produjo sordera. Goya se convirtió entonces en una persona retraída y ensimismada. Permanece con Sebastian Martinez, un coleccionista de arte, durante los cinco años que le lleva recuperarse. Entonces su obra toma una nueva dirección. Como lo demuestran sus pinturas y grabados, Goya descubre una nueva selección de temas e imágenes para pintar. Asimismo descubre la libertad, sin las limitaciones del patronazgo, y desarrolla una nueva intensidad y audacia en su trabajo. Durante su convalecencia, se informa sobre la revolución francesa y sus ideas. Se hunde más en sí mismo para llegar a las profundidades de su propia psique y demonios internos. Fantasea con visiones de la crueldad y lo macabro. Vuelve a la pintura a finales de 1790, pero sus colores se oscurecen y su trabajo de pincel se vuelve más libre. Su estilo se hace más expresivo cuando representa la locura gris y tortuosa causada por una tensión social creciente entre la España tradicional y las ideas liberales de la revolución francesa.

Caprichos, grabado Ya es hora, 1796-97, cortesía del Davidson Art Center , Wesleyan University, Middletown, CT

Caprichos, grabado Ya es hora, 1796-97, cortesía del Davidson Art Center , Wesleyan University, Middletown, CT

En 1779 surge la serie Caprichos con 80 grabados. Muchas de las láminas subtituladas de esta serie demuestran el pensamiento liberal de ese momento y el nuevo estilo más libre que Goya había desarrollado durante su enfermedad. Este estilo abiertamente desinhibido se puede observar en toda la obra de Goya de este período y es más que evidente en el sencilla naturalidad de su retrato de La Familia de Carlos IV, (1800-1801). Goya continúa como pintor de la corte aunque esa figura ya le quedaba chica.. Sus retratos de la corte se transformaron en caricaturas que mostraban las debilidades de sus modelos. Podemos advertirlo en los rasgos faciales del Retrato del Rey Fernando VII de España con el uniforme de General.

Retrato del Rey Fernando VII de España con el Uniforme de General, 1814, cortesía del Museo del Prado, España

Retrato del Rey Fernando VII de España con el Uniforme de General, 1814, cortesía del Museo del Prado, España

Desde 1808 hasta 1814 el pueblo español debió soportar las atrocidades de las guerras napoleónicas. Este horror indignó tanto a Goya que empleó toda la fuerza de sus pinturas para agredir el comportamiento demente del pueblo que lo rodeaba. En el arte resultante de este ataque no había héroes sino sólo asesinos y muerte. Napoleón forzó la abdicación de Carlos IV, secuestró a Fernando, su heredero, y se lo llevó a Francia y nombró a su hermano, José, rey de España. A pesar de todos estos hechos y de la sucesión de una nueva corte española, Goya todavía era recibido como pintor de la corte. En 1812, mientras estaba terminando sus grabados Desastres de las Guerra y la pintura 3 de Mayo de 1808, muere su esposa Josefa. Pocos años después su ama de llaves Doña Leocadia Weiss se muda con él. En ese momento Leocadia tenía 25 años y Goya 68. Cuando ella se va a la casa de Goya también lleva sus dos hijos, Guillermo y Maria del Rosario, supuestamente concebidos en su matrimonio con Don Isidoro Weiss. Se separa de Weiss cuando se muda a vivir con Goya. Como Goya acepta los niños en su casa y demuestra públicamente una especial adoración por Rosario, algunos estudiosos conjeturan que Goya podría ser el verdadero padre biológico de los niños. Rosario incluso estudia pintura con Goya.

Mujer leyendo a los niños, 1824-25, cortesía del Museo de Arte de Cleveland

Mujer leyendo a los niños, 1824-25, cortesía del Museo de Arte de Cleveland

En 1814 se restaura nuevamente la monarquía española y el rey Fernando vuelve al trono español, pero Goya no es recibido con la misma cordialidad que le dio su predecesor. Se le perdona a Goya haber servido al francés, pero al nuevo rey no le gusta la obra de Goya. Fernando hace una purga de liberales en el nuevo gobierno y reinstala la Inquisición. Goya cae entonces bajo el ojo crítico del la Inquisición por su pintura, La Maja Desnuda. Supuestamente esta pintura era el retrato de la amante del mariscal de campo Godoy y fue uno de los pocos desnudos del arte español de esos tiempos.

La Maja desnuda, ca., 1797-80, cortesía del Museo del Prado, España

La Maja desnuda, ca., 1797-80, cortesía del Museo del Prado, España

En 1816 Goya publicó su Tauromaquia, una serie de grabados sobre las corridas de toros. Desde 1819 hasta 1824 Goya vive en una casa llamada Quinta del Sordo ubicada en las afueras de Madrid. Nuevamente libre de las restricciones de la corte, desarrolla un estilo aún más personal.

En 1824 Goya se exilia voluntariamente en Burdeos para escapar del opresivo reinado de Fernando. Regresa a España sólo por breves estadías y continúa trabajando en su casa hasta el día de su muerte el 16 de abril, de 1824. Su ama de llaves y amante, Leocadia, y la hija de ésta, Maria del Rosario, estaban con Goya en su lecho de muerte.

La Duquesa Blanca, 1795, cortesía de la colección Alba, Madrid, España

La Duquesa Blanca, 1795, cortesía de la colección Alba, Madrid, España

Se dice que Goya tuvo una relación íntima con la 13ava. duquesa de Alba (Maria del Pilar Teresa Cayetana de Silva Alvarez de Toledo). Goya hizo varios retratos de la duquesa mientras ella estaba en Sanlucar de Barrameda, poco después que su esposo, el duque de Medina-Sidonia (Jose Maria Alvarez de Toledo y Gonzaga) muere en 1796. Nunca se confirmó el alcance de esta relación pero por la gran cantidad de retratos que hizo de ella se supone que por lo menos se trató de una amistad muy estrecha. Se dice que la duquesa tenía una personalidad excéntrica y su relación con Goya provoca curiosidad desde su muerte hace más de dos siglos. La duquesa había adoptado una niña y no tuvo hijos propios.

Goya tuvo influencia en los artistas de los movimientos impresionistas, expresionistas y surrealistas, como Monet y Picasso. Se dice que Eugene Delacroix fue uno de los más grandes admiradores de Goya.

 

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